viernes, 27 de marzo de 2015

A un señor neozelandés no le cabe la menor duda


Michael Gatwick, un joven ebanista neozelandés de la ciudad de Wellington, es, según indica un estudio de la AUT Universitiy de Auckland, el primer humano al que no le cabe la menor duda.

El estudio ha durado 5 años y según Jonathan Spear, director del mismo, ha sido "una aventura épica en busca de los que nos define como humanos".


Encontrar a un señor al que no le quepa la menor duda ha sido un sueño ya desde textos mesopotámicos datados en 3.000 A.C.


"Gilgamesh dejó Uruk en busca de Enkidu para preguntarle si le cabía la menor duda. Lo encontró, pero este se hallaba copulando con una cabra y no estaba para tonterías".


Mitos griegos posteriores relatan la historia del héroe Teseo, que descubrió para su sorpresa que le cabían dudas, pero eran de tamaño mediano. 


Michael Gatwick se ha confesado muy satisfecho y espera ser ejemplo para generaciones posteriores. Se plantea dejar su trabajo de ebanista y crear una quesería.


"Lo haré. No me cabe la menor duda", ha confesado.